miércoles, 25 de septiembre de 2013

Corto y cierro

Apenas ni un año me ha durado este proyecto de blog que empezó con mal pie pues, como siempre suele pasarme con estas cosas, no sabía sobre qué escribir. No encontraba un tema sobre el cual poder plasmar mis impresiones de forma ordenada, quedando todo como una mezcolanza de hobbies, impresiones, análisis imprecisos y reflexiones personales que parecían más bien desvaríos.

Aunque no es algo que quisiera hacer, cierro esto por ahora. Tal vez abra un nuevo blog si consigo encontrar algún tema del que hablar o me decida de una vez a organizar mis pensamientos sin necesidad de incluir desvaríos o tonterías innecesarias. Tal vez empiece con buen pie o mal pie, escriba un tiempo y vuelva a quedarme sin querer decir nada. Tras un tiempo puede que decida acabar con él.

Tal vez sea ese el ciclo, ¿Quién sabe? A lo mejor son otros tiempos.

Corto y cierro. Un saludo. 

lunes, 3 de junio de 2013

Noches del mes de junio


Eran las noches incurables
y la calentura.
Las altas horas de estudiante solo
y el libro intempestivo
junto al balcón abierto de par en par (la calle
recién regada desaparecía
abajo, entre el follaje iluminado)
sin un alma que llevar a la boca.

Cuántas veces me acuerdo
de vosotras, lejanas
noches del mes de junio, cuántas veces
me saltaron las lágrimas, las lágrimas
por ser más que un hombre, cuánto quise
morir
o soñé con venderme al diablo,
que nunca me escuchó.

Pero también
la vida nos sujeta porque precisamente
no es como la esperábamos.

Jaime Gil de Biedma


jueves, 16 de mayo de 2013

Un buen día

Son las 5.15 cuando comienzo a escribir este post en el blog. Hace mucho tiempo que no escribía algo personal pero esta noche, mientras volvía a casa, pues uno va recapitulando todo lo que ha hecho hoy y no puedo menos que sonreírme por todo lo que ha sucedido...

Sentía que de algún modo tenía que dejar constancia del día de hoy 15 de mayo de 2013 (ya a estas horas 16 de mayo), desde esta mañana en prácticas en el Valme, pasando por mi interminable sesión en bicicleta por media Sevilla, desde un extremo hasta el Macarena pasando por el Rectorado para una pequeña gestión, reunión con unos profesores que aprecio, cumpleaños con gente de Troteatro, miércoles de AJIEMS, recoger a Laura del aeropuerto y que se te descarguen las baterías del coche y arrancar el coche con Clara y Víctor.

Y poder ver a mis compañeros mayores: Diego, Bea, Vicky, Ana, Irene, Aurelia y a su padrino (el gran "Leo" Picabea). Eso ha sido todo un regalo, empezar con un par de gintonics y acabar a las tantas cantando en un karaoke a viva voz. Impagable.

Miro el calendario y me quedan menos de 15 días de ir a clases/prácticas, cada día que pasa sientes que va contando más y más, próximos a una despedida cada vez más cercana e intento agarrarme a estos seis años con todas mis fuerzas dejando ir cada día con cuentagotas, pero el de hoy lo puedo despedir con la satisfacción de haberlo aprovechado al 100%.

Por más días así.

viernes, 29 de marzo de 2013

Cuando emprendas el viaje hacia Ítaca...

Hoy me he despedido de un amigo que se va a vivir lejos y no sé cuándo volverá, si es que lo hace. Por más que lo pienso no acabo de creérmelo y es por eso que tal vez la despedida haya quedado algo coja, pues parece imposible que no pueda ir a tu casa andando unos diez minutos, que pase por puerta, camino del centro y no pueda llamarte y decirte "Hola, ¿Qué tal todo?"

Se va a hacer extraño no tenerte en las partidas, no pelearme contigo con las reglas de un juego u otro, charlar en el Patio Banderas apurando los minutos al máximo antes de irme y rodear los jardines porque ya están cerrados, las aventuras con Onaneth y Egon, las noches de consola y películas, los días de playa, tus quejas al irte pronto a dormir mientras los demás nos emperramos en seguir dando guerra...

Todas estas cosas quedarán, pero te marchas y deseo que tengas suerte, lo que te depara no será fácil y espero que tengas la fuerza suficiente como para afrontarlo y salir renovado. Pase lo que pase será una experiencia emocionante y saldrás ganando. Ánimo.

A Iván y a Bego



Cuando emprendas el viaje hacia Ítaca
ruega que sea largo el camino,
lleno de aventuras, lleno de experiencias.
A los Lestrigones, a los Cíclopes
o al fiero Poseidón, nunca temas.
No encontrarás trabas en el camino
si se mantiene elevado tu pensamiento y es exquisita
la emoción que toca el espíritu y el cuerpo.
Ni a los Lestrigones, ni a los Cíclopes,
ni al feroz Poseidón has de encontrar,
si no los llevas dentro del corazón,
si no los pone ante ti tu corazón.

Ruega que sea largo el camino.
Que muchas sean las mañanas de verano
en que - ¡con qué placer! ¡con qué alegría! -
entres en puertos nunca antes vistos.
Detente en los mercados fenicios
para comprar finas mercancías
madreperla y coral, ámbar y ébano,
y voluptuosos perfumes de todo tipo,
tantos perfumes voluptuosos como puedas.
Ve a muchas ciudades egipcias
para que aprendas y aprendas de los sabios.
Siempre en la mente has de tener a Itaca.
Llegar allá es tu destino.
Pero no apresures el viaje.
Es mejor que dure muchos años
y que ya viejo llegues a la isla,
rico de todo lo que hayas guardado en el camino
sin esperar que Ítaca te de riquezas.
Ítaca te ha dado el bello viaje.
Sin ella no habrías aprendido el camino.
No tiene otra cosa que darte ya.
Y si la encuentras pobre, Ítaca no te ha engañado
sabio como te has vuelto con tantas experiencias,
habrás comprendido lo que significan las Ítacas.

- Konstantino Kavafis

sábado, 16 de marzo de 2013

El camino - Nacho Vegas


Me levanto y echo a andar
Sin lavarme la cara
Tal vez complete un trecho
En la Gran Espiral
Con las cosas que he ganado
Y las que he perdido
Mi ceguera y mi bastón
En el camino

Me encontré al predicador
Seduciendo a un peregrino
Me ofreció su mal amor
Y un buen trato y yo grité
"Todos mis pecados
Viajarán conmigo
Ayudándome a acertar
El camino"

Me miró y se aclaró la voz
"Tienes que escoger", me dijo
Advertí un bulto en su labio inferior
Y otro en su pantalón
Y yo escogí la enfermedad
Y escogí el frío
Pero no equivocaré
El camino

Y corrí a la casa del doctor
Y en su puerta estaba escrito
"Ve sangrando que yo llegaré
Antes de que caiga el sol"
Y esperé al anochecer
Pero él nunca vino
Y ahora es más difícil soportar
El camino

Y llegué temblando hasta el lugar
Donde un viejo da cobijo
Le dejaba masturbarse a la vez
Y él me daba de comer
Pero su pan estaba podrido
Y tan agrio era su vino
Que ahora el asco me es tan familiar
Como el camino

"¿Adónde te crees que vas
Y de dónde crees que vienes?"
Preguntaba el viejo al verme marchar
Muerto de hambre y sed
"Si no tienes rumbo
Chico, estás perdido"
Yo le respondí "voy hacia el sol
Y vengo del camino"

"No hay nada nuevo bajo el sol
No pretendas más que recordar"
En mi espalda sentía su voz
Cuando volví a caminar
Dime, si la novedad
No era más que un olvido
Dime qué más tengo que temer
El resto del camino

Y tú quieres que me aparte de él
Dices que hay un sendero
Que es la luna con su palidez
La que no me deja ver
Pero miré hacia los lados
Y nada era mío
No hay desvíos, no hay vuelta atrás
Sólo está el camino

Ahora debo descansar
Este suelo es mi lecho
Y mi techo es el cielo gris
Que aún pretende oscurecer
Y no me quieras despertar
Si me ves dormido
Sabe el alba que si quiere yo
La espero en el camino

Y todos mis pecados
Viajarán conmigo
Hasta el más puro final
Del camino.

miércoles, 13 de marzo de 2013

Aprendiendo


Después de un tiempo, uno aprende la sutil diferencia entre sostener una mano y encadenar
un alma, y uno aprende que el amor no significa acostarse y una compañía no significa
seguridad, y uno empieza a aprender...
Que los besos no son contratos y los regalos no son promesas, y uno empieza a aceptar sus
derrotas con la cabeza alta y los ojos abiertos, y uno aprende a construir todos sus caminos en
el hoy, porque el terreno de mañana es demasiado inseguro para planes... y los futuros tienen
una forma de caerse en la mitad.
Y después de un tiempo uno aprende que si es demasiado, hasta el calor del sol quema. Así
que uno planta su propio jardín y decora su propia alma, en lugar de esperar a que alguien le
traiga flores.
Y uno aprende que realmente puede aguantar, que uno realmente es fuerte, que uno
realmente vale, y uno aprende y aprende... y con cada día uno aprende.
Con el tiempo aprendes que estar con alguien porque te ofrece un buen futuro significa que
tarde o temprano querrás volver a tu pasado.
Con el tiempo comprendes que sólo quien es capaz de amarte con tus defectos, sin pretender
cambiarte, puede brindarte toda la felicidad que deseas.
Con el tiempo te das cuenta de que si estás al lado de esa persona sólo por acompañar tu
soledad, irremediablemente acabarás no deseando volver a verla.
Con el tiempo entiendes que los verdaderos amigos son contados, y que el que no lucha por
ellos tarde o temprano se verá rodeado sólo de amistades falsas.
Con el tiempo aprendes que las palabras dichas en un momento de ira pueden seguir
lastimando a quien heriste, durante toda la vida.
Con el tiempo aprendes que disculpar cualquiera lo hace, pero perdonar es sólo de almas
grandes.
Con el tiempo comprendes que si has herido a un amigo duramente, muy probablemente la
amistad jamás volverá a ser igual.
Con el tiempo te das cuenta que aunque seas feliz con tus amigos, algún día llorarás por
aquellos que dejaste ir.
Con el tiempo te das cuenta de que cada experiencia vivida con cada persona es irrepetible.
Con el tiempo te das cuenta de que el que humilla o desprecia a un ser humano, tarde o
temprano sufrirá las mismas humillaciones o desprecios multiplicados al cuadrado.
Con el tiempo aprendes a construir todos tus caminos en el hoy, porque el terreno del
mañana es demasiado incierto para hacer planes.
Con el tiempo comprendes que apresurar las cosas o forzarlas a que pasen ocasionará que al
final no sean como esperabas.
Con el tiempo te das cuenta de que en realidad lo mejor no era el futuro, sino el momento
que estabas viviendo justo en ese instante.
Con el tiempo verás que aunque seas feliz con los que están a tu lado, añorarás terriblemente
a los que ayer estaban contigo y ahora se han marchado.
Con el tiempo aprenderás que intentar perdonar o pedir perdón, decir que amas, decir que
extrañas, decir que necesitas, decir que quieres ser amigo, ante una tumba, ya no tiene
ningún sentido.
Pero desafortunadamente, solo con el tiempo...

- Jorge Luis Borges (1899 - 1986)


domingo, 3 de marzo de 2013

Y cae el telón...

Toca de nuevo otra entrada nostálgica y melodramática, si no queréis veros hasta arriba pringados de mocos y babas lacrimógenas mejor que no sigáis leyendo y cerréis la página. Avisados quedáis.


Mi primera experiencia con esta gente, esta panda de actores-autoproductores fue en invierno de 2008, fui a pedirles pintura para hacer un cartel que indicara los precios de la barra de las jornadas culturales me dijeron que preguntara por Emilio y que fuera al aula 3B que allí estarían "los de TroTeaTro", yo no tenía ni idea de dónde estaba ese aula (¡pobre de mí! Estaba en 1º de carrera y no me había acercado nunca a ese lugar) pero me acerqué a ver. Allí estaban: el olor a pintura y los monos de trabajo los delataban, un aula perdida que nadie usaba, sin equipos informáticos y un montón de decoración de cartulina y madera, algún mueble viejo y mucha dedicación hacia lo que hacían. Apenas recuerdo los nombres de los que estaban, sé que por allí andaba Patri, valiente que daría el impulso a una generación que en breve comenzaría a dedicarse a estudiar el MIR.

El tiempo pasó y no fue hasta las jornadas del curso siguiente cuando volví a hablar con ellos. Los mayores se habían ido pero había muchos nuevos, con Patri al frente: Cristóbal, Diana, Lourdes, Juan Carlos, David... les pedimos que nos ayudaran a promocionar el Fonendorock y las jornadas culturales. Lo hicieron, se vistieron de rockeros y tarareando "Smoke on the water" se pasearon por todas las clases. Ese año este nuevo grupo interpretó "¿A dónde va el romanticismo?" una obra a base de sketches que surgió de la tradición "troteatrera" de San Valentín, donde los actores disfrazados eran mensajeros de las cartas de amor entre los alumnos de la facultad. Esta obra, inicialmente modesta, acabó siendo elegida para el XVIII Certamen de Teatro Universitario y llenaron el teatro Alameda y nos pudimos reír con sus ocurrencias. Aquí fue donde los vi en directo por primera vez, y me encantaron. Corre el año 2009 y el 2º curso acaba rápidamente.


Y en tercero asumo el cargo de coordinador del Aula de Cultura, no llegamos a organizar jornadas culturales pero sí múltiples actividades entre ellas potenciar el "Aula de Teatro", es decir, Troteatro, dedicándoles parte del presupuesto del aula a ellos. Los resultados no se hacen esperar, la compañía crece y  entran Irene, Ezequiel, Sara, Pablo F., Melque, Miguel Ángel, Salud, Pablo L. y María; de nuevo vuelven a participar en la XVIII Muestra de Teatro Universitario con "El Puñal de Plata". Como espectador volví a disfrutarlos, habían mejorado mucho y la obra -aunque cómica- tenía un toque más serio. Arriesgaron con una obra que había escrito un compañero de filología y la hicieron suya. Corría el año 2010 y a pesar de que había sido un curso estupendo para el aula de cultura, ya se iba anunciando el fin: me iba a "ErVarme" y nadie iba a asumir el puesto de coordinador. Todo lo contrario ocurría con Troteatro, que estaba creciendo más y más.



Antes de empezar cuarto me fui con Patri, Cristóbal, María (entre otros) de viaje de paso de ecuador y eso unido a mi ida tal vez fue lo que me motivó a entrar definitivamente en el grupo. Comenzaron los miércoles de teatro en la facultad, ese aula que dos años antes me era desconocida se convirtió en el rinconcito de descanso de los miércoles. Improvisaciones, ejercicios y sobre todo pasárselo bien; la tarde de los miércoles era sagrada y todos hacíamos un hueco para ir. Tenía que ir desde la otra punta de la ciudad pero merecía la pena. En estas sesiones empecé a conocerlos mejor a ellos y a todo lo que ocurría en el "backstage". Conmigo llegaron otros nuevos: Rafa, Pablo D., Fran, Gloria y Bárbara. Otros se marcharon tras la experiencia, pero el grupo principal se mantenía. Mi papel como coordinador del aula de cultura se limitó a agilizar los papeles para pedir las subvenciones... estaba centrado en pasármelo bien con ellos.

Ese mismo otoño se celebraron en la facultad unas jornadas de estudiantes de medicina y el último día, coincidiendo con el día 31 de octubre, disfrazado de un científico loco llamado Dr. Rokitanski irrumpí en el aula magna de la facultad con mis dos sirvientes, Igor y Patsy. Para asombro de los presentes, ese médico de Transilvania Transexual intentaba matar y luego resucitar a alguno de los presentes, su experimento inicialmente es un desastre pero consigue revivir a los muertos del instituto anatómico que inundan el lugar y luego ejecutan el baile de thriller para corroborar que su sistema cerebeloso permanece intacto. No pude estar más acojonado, todo improvisado y divertidísimo. Tanto, que los organizadores luego nos invitaron a la cena y fiesta de despedida. :-)


Pasados los primeros meses empezamos a trabajar en el proyecto de ese año: "Historia de una Escalera" de A. Buero Vallejo. Era una obra seria y un clásico, pasamos de la comedia al drama. Muchos ensayos, preparar escenografía (no olvidaré nunca esas cuatro puertas), texto, texto y más texto. Mi papel era algo sencillo, pero siempre había cosas que hacer y cada granito de arena mejoraría la obra. El resultado: lleno en el teatro Alameda y una experiencia inolvidable. 


Repetimos la obra en el instituto Velázquez delante de unos adolescentes hormonados, ahí el estrés fue la preparación y el sitio, acostumbrados a la Alameda tuvimos que adaptarnos al pequeño auditorio, al ruido y el transporte de material a un sitio inaccesible del centro. El resultado, unos dineros que vinieron muy bien y una de las 4 puertas hecha añicos así como el espejo retrovisor de un coche aparcado fuera (iba con un monstruo de camioneta y las calles eran muy estrechas).


Comienza quinto de carrera y Patri se marcha de Erasmus a Colonia. Ezequiel, Diana y Lourdes asumen la dirección tripartita con mucho empeño, prosiguen los miércoles de teatro. Llegan nuevos pero no se quedan, algunos se marchan pero permanecemos unos cuantos, los de siempre. Lamentablemente no es un año muy productivo, empezamos a trabajar para tener lista "Un Marido de Ida y Vuelta" de Enrique Jardiel Poncela pero el certamen este año se anticipan, los exámenes quedan demasiado cerca y no nos escogen. Este será mi último año como coordinador del aula de cultura antes de su disolución y Troteatro pasa a ocupar el lugar físico donde antes estaba el aula, pierden la exclusividad del aula 3B al ocuparla para dar clases, se permite como lugar de ensayo por las tardes pero el material no puede quedarse ahí. Sin embargo, se recibe el dinero, seguimos teniendo momentos de diversión esas tardes y el año, aunque sin obra, supone simplemente una consolidación de los miembros... tomar carrerilla para dar impulso. Es primavera de 2012 y ya tenemos puestas las miras en el otoño, al nuevo curso. No quedaba otra cosa.


Sexto comienza con muchos interesados en participar: Pepe, Pilar, Juan Antonio, Rafa, Esperanza y Javi. Patri vuelve, aunque "el trío Gaba" (Diana, Ezequiel, Lourdes) siguen con el liderazgo. Organizan diferentes talleres: canto, expresión corporal, interpretación, etc. Lamentablemente no puedo ir a teatro durante el primer cuatrimestre debido a un curso de libre configuración pero se empiezan a dilucidar un par de proyectos: la XXI Muestra de Teatro Universitario y representaciones más pequeñas en residencias y centros cívicos, los recién llegados participan con entusiasmo y antes de lo navidades ya está el primer acto prácticamente preparado. Comienzan los ensayos y la maquinaria teatral se pone en movimiento.


Y aquí llegamos, este año no actúo y me dedico con David a preparar el sonido, la iluminación y la escenografía e intentar ayudar en lo posible a que la obra salga bien. Estoy ansioso por ver la obra estrenada el próximo miércoles y hasta arriba de cosas por hacer, pero no menos contento a pesar de los imprevistos que surgen cada dos por tres. Este es el último año de Troteatro para mí y lo acabo un poco como empecé, ayudando tímidamente a un grupo de personas a las que aprecio (esta vez con el sonido y las luces y no con dinero). Crucemos los dedos para que todo salga bien el miércoles.



















Si hay algo que echaré de menos cuando acabe la facultad será esto. No a ellos porque sé que estarán allí. Este pequeño refugio los miércoles por la tarde, donde unos protomedicuchos hacen otra cosa que no es estudiar, en ese aula desvencijada que huele a pintura y abandonada en una esquina de la facultad. Que sepáis, si leéis alguno esto, que con vosotros he pasado los mejores momentos de estos años y no lo digo por las obras que hemos representado; también por esas comidas en el aula de cultura, esas charlas en el aula, los "foward/rewind", el ir a comprar mobiliario al IKEA, las tomas falsas, las mesas hechas pedazos... en definitiva, esos regalos que han sido los agradables momentos con vosotros.


Patri, Diana, Lourdes, Ezequiel, Sara, Estrella, Cristóbal, Fran, Javi, Pepe, Bárbara, David, Esperanza, Rafa, Juan Antonio y Pilar (espero no dejarme a nadie).

¡Mucha suerte!

viernes, 22 de febrero de 2013

Limitación en el número de estudiantes de nuevo ingreso

Este tema sale a raíz de una conversación en Twitter entre @Menelwencilla y @JoanmiMmc así como otras aportaciones momentáneas de otros tuiteros. Este dilema aparece siempre en las juntas de facultad donde se pide un posicionamiento del centro sobre el número de alumnos que pueden ingresar en primero de carrera y se ha trasladado a las redes sociales y me ha parecido interesante dedicarle una entrada.


Medicina es una de las carreras más solicitadas en el panorama universitario y la relación de "plazas disponibles"/"peticionarios" es de las más bajas debido al alto número de recursos que requiere para su impartición (no sólo aulas y profesores, también personal e instalaciones sanitarias que no son precisamente baratas), esto genera una situación de conflicto pues muchas personas con potencial para ser buenos profesionales médicos quedan fuera de la carrera. La tendencia los últimos 10 años ha sido la de aumentar (sobre todo a partir de 2006) las plazas, desde unos 250 en el año 2001 hasta la cifra de 360 en el año 2011; el pasado año 2012 fue el primero en el que se redujo la oferta de plazas, actualmente en 350. La petición de la junta de hoy ha sido la de reducir aún más la oferta, el máximo posible, hasta 333 (un 5% menos). Esta decisión se toma a sabiendas, pues la limitación en las plazas dejaría fuera a más estudiantes, pero la lista de motivos es extensa:

1º) El centro no está preparado para dar una formación adecuada a un número de estudiantes creciente. Este debería ser el argumento más obvio, si no hay capacidad para formar médicos no traigas más personas. La realidad se traduce en prácticas masificadas, aularios y laboratorios que datan de mediados de siglo a los que se han hecho apenas unas reformas y que literalmente se caen a pedazos, prácticas clínicas con hasta 5 estudiantes en consulta (hecho que resulta en un menoscabo de la formación, una incomodidad para el paciente e incluso un retraso en la atención al mismo), seminarios masificados de 90 alumnos, asientos insuficientes y un largo etcétera.

Anécdotas:
Artículo de El País del año 1986 en el que se protesta por la falta de prácticas clínicas en la Facultad de Medicina de la US.
- Artículos de El Diario de Sevilla sobre la manifestación convocada por la Delegación de Alumnos de Medicina ante la falta de medios. Artículo 1, Artículo 2, posicionamiento.



2º) El Consejo de Gobierno de la Universidad de Sevilla, órgano competente para decidir cuántos alumnos pueden entrar en el primer curso de una carrera, basaba este aumento en una petición por parte de las autoridades sanitarias para formar a más profesionales debido a la previsible falta de médicos en el futuro. Estas afirmaciones siempre han sido contradictorias en los distintos medios. En los últimos años de crisis el número de médicos en paro ha ido en progresivo aumento, seguido de una reducción en el número de plazas del examen MIR (un 10%) y la salida de estos profesionales al extranjero. No me gusta enarbolar el argumento económico en lo que educación se refiere, pero la universidad y la oferta debe estar en consonancia con el contexto de la titulación, formar profesionales en un ámbito para que luego queden relegados a la fuga es un drama que se da en todas las titulaciones, más aún en una profesión tan ligada a la actividad pública en España como es la del ejercicio de la medicina. Aumentar el número de profesionales supone además una minusvaloración de un trabajo que requiere una alta responsabilidad (la salud de las personas), si se reduce (por ponernos "peseteros") el sueldo de los médicos ante la amplia oferta de los mismos redundará en una reducción de la calidad asistencial y un deterioro del ambiente laboral sanitario. Considerando la salud como un tema prioritario en el llamado "estado del bienestar", un ente público como es la universidad debería valorar cómo influye este aumento del número de médicos (que no es puntual en la US, sino que se extiende a todo el territorio nacional incluyendo la apertura de más facultades de medicina) en dichos objetivos. Si tenemos en cuenta también el perfil del estudiante de medicina se agrava aún más la situación pues tenemos a un número alto de personas con alta formación en la calle o en situaciones poco adecuadas.



La Prueba de Acceso a la Universidad (PAU, "selectividad") constituye una forma de acceso bastante justa (imperfecta, pero igual para todos) que permite acceder a aquellos con más nota a las titulaciones que ellos prefieran, ciertamente no se tienen en cuenta valores como la empatía, el juicio clínico o la vocación que requiere la profesión médica pero estos factores son difícilmente cuantificables. La reducción de la oferta reducirá el número de personas que pueden acceder a la titulación pero se comete un error al valorar problemas de esta magnitud (de índole más "comunitaria" o "social", por ponerle un adjetivo) con las circunstancias del individuo en sí mismo. Puede sonar frío, pero si no has podido acceder a esta carrera es porque las reglas del juego (reglas que considero imperfectas pero justas dentro de la posibilidades que se me ocurren) son las que hay y el sistema nunca puede satisfacer a todas las partes. Dentro de las consideraciones individuales, si hay empeño en querer estudiar una carrera con una nota de corte alta, siempre puede repetirse la PAU o acceder por otros medios si se cumplen los requisitos, siempre está la posibilidad de reinventar su dedicación. Dar valor a la vocación es importante, pero resulta complicado cuantificarla; permitir el acceso a todo el mundo supondría problemas que no alcanzo a atinar (más allá de los meramente logísticos, que ya de por sí me parecen difícilmente solventables).

miércoles, 13 de febrero de 2013

La medicina es un duro romance


Pienso en hace seis años y dónde estaba, lo pienso ahora y siento que en esencia no han cambiado las cosas para mí en tanto tiempo, la medicina comenzó como una curiosidad o una ambición y acaba convirtiéndose en un anhelo, una pasión y algo más que una afición. Es una doctrina con la que mantienes una relación fluctuante, desde la máxima dedicación hasta la repulsión, pasando por miles de posiciones intermedias. Es en sí misma cambiante, adaptable a los nuevos tiempos y a los diferentes niveles y exige un alto grado de compromiso por parte de uno mismo que no siempre está dispuesto o puede asegurar o cumplir. Sin embargo a pesar de esto, cuando estás ya dentro de esta dinámica quizás, como con las relaciones con las personas, prefieres seguir manteniéndola aunque sea estando de mal humor. Prefieres llevarte y tener ese contacto que no tenerlo. Al menos así me pasa a mí.

Seamos sinceros, cuando empecé la carrera no estaba seguro si quería ser médico, para empezar no sabía ni lo que quería ser. Quería ser y hacer tantas cosas que medicina se me antojaba una más de las posibilidades a las que encaminarme. Ciertamente estaba interesado, me gustaba, tal vez la que más, pero la idea vocacional, la idea de “desde pequeño he querido ser médico” no estaba. Así que lo mío ha sido un descubrimiento, un enamoramiento lento y progresivo, un descubrir qué es y disfrutar de ello, un aprender constante, una sensación de nunca acabar de conocerlo todo y que cuanto más inmerso te hallas en ello, más te das cuenta que te queda mucho por saber. Pero ahí queda que a pesar de todo, siempre quieres seguir con ello y más atrapado te encuentras.

Pero no es un camino fácil de recorrer y es normal que en el transcurso de esta andadura haya baches y obstáculos en el camino. La docencia en la carrera deja mucho que lamentar, se sacrifica tiempo personal que debes dedicar a esto, encuentras compañeros perfectos pero otros que van por otras entendederas que pueden ofuscarte -es una carrera que siempre todo se toma desde un punto de vista muy personal- los fracasos pesan y tenemos mucho en nuestra contra (tanto en el plano académico como en el clínico), es una prueba de resistencia constante ante la cual podemos vernos derrotados en cualquier giro de los acontecimientos; pues no nos queda otra que asumir que en esta “ciencia” (más bien arte) las cosas son así.

La medicina es para mí una carrera que se dedica al estudio del ser humano, y el ser humano es tan increíblemente complejo que resulta titánica la tarea de intentar comprenderlo. Hay que ser un poco de todo (a veces un mucho de todo) para poder dedicarte a esto: biólogo, filósofo, químico, psicólogo, físico, sociólogo y hasta economista (ahora que estamos en crisis). Y esto, permítanme que lo diga así, es fascinante. Pero me corrijo, no se trata de comprender únicamente cómo somos los seres humanos: se trata de actuar, se trata de ayudar, se trata de tratar. Es hacer de la vida de los demás algo más agradable, más cómoda o más llevadera. Como he dicho antes, es una carrera dura, es una profesión difícil, y requiere pasión y entrega. Pero al tratarse de cuidar, proteger y curar lo más importante que cada uno tiene en el mundo, que es su vida; cuando alguien pone la confianza en ti para que lo ayudes, es cuando pasa de ser fascinante a ser maravilloso. Y eso merece la pena.

En la medicina subliman los ideales de dedicación y entrega a la sociedad, a las personas. Para entregarse a ello ha de hacerse un enorme esfuerzo cuya única recompensa que no nos podrán quitar es la de querer haberlo intentado y hacerlo de la forma que nosotros hayamos considerado correcta. ¿Por qué estudié medicina? Primero por querer saber, ya luego descubrí otros motivos que son más satisfactorios que este; pero debe subyacer esa curiosidad por tratar de acercarte. Lo demás lo vas descubriendo con el tiempo, es muy fácil enamorarse de todo esto.



Este artículo es mi entrada para el blog: Motivos para estudiar medicina

jueves, 31 de enero de 2013

Carrusel Blogero: Usos motivadores de la experiencia y recompensa

Esta es mi primera entrada sobre el Carrusel bloguero de Juegos de Rol, una iniciativa llevada a cabo por la blogosfera española rolera en la que cada mes se trata un asunto relacionado con los juegos de rol. Cierto es que no estoy muy conectado a las redes y a los principales blogs/foros,  siempre he querido participar en esta iniciativa pero el poco tiempo disponible que tengo para escribir me lo impide. Siempre que el tiempo libre me lo permita intentaré hacer la entrada mensual sobre el tema que corresponda, por el placer que me supone disfrutar de estos juegos y mantener "viva" esta afición. Vamos a ello.


La experiencia es parte importante en el desarrollo de los personajes dentro de un sistema de juego de rol, es lo que ayuda al personaje a conseguir metas más difíciles, van matizando sus prioridades y ampliando sus horizontes tanto en habilidades como en su trasfondo. Sin embargo, conforme el jugador de rol se va haciendo veterano, importancia la experiencia se va diluyendo: entran en juego sistemas donde no hay experiencia propiamente como tal, se impone la narración sobre los datos de la ficha o el "mata-mata" ya no constituye la esencia de la partida. En estos casos, ¿Deja de ser la experiencia algo importante? La respuesta es NO, los puntos de experiencia o las recompensas tienen un uso claro y es premiar al jugador que lo hace bien, disfruta y hace disfrutar a sus compañeros jugadores y al máster. Sin tener en cuenta el sistema utilizado, las recompensas o las subidas de nivel ayudan a mantener la partida, a que los jugadores cojan cariño a los personajes y quieran seguir utilizándolos. Ese es el principal objetivo de la experiencia y no hay otro.

El fin de un juego de rol es la diversión, a esto debe ir enfocado la ganancia de experiencia y las reglas de la casa pueden modificarse en este sentido:

  • ¿Que en el sistema sólo subes de nivel habilidades que usas y quieres ampliar tus miras? ¡Permíteselo a tus jugadores! Es lo que hará que se interesen más por su personaje y la partida.
  • Busca creativas maneras de hacer que todos los jugadores ganen experiencia si son constantes, si permanecen acudiendo a las partidas, que se lo toman en serio y ayudan a crear un ambiente agradable y colaboración (permitiendo a otros participar o haciendo las cosas de otra manera según las propuestas de otros).
  • Dale a tus jugadores la oportunidad de crecer y mejorar según sus expectativas sobre el personaje. No seas tacaño al asignar experiencia y te pliegues sobre las tuyas propias. Si el jugador disfruta masacrando a tiros a una horda de zombies, dale puntos por hacer las cosas con ese entusiasmo aunque preferirías que se infiltraran en el complejo sigilosamente o engañaran a los guardias, no hay formas correctas de hacer las cosas. En el rol no.
  • A la hora de asignar experiencia, puede ser útil que los jugadores puedan dar una experiencia extra al jugador que más diversión ha aportado o mejor lo ha hecho en la partida. Reserva unos puntos al final de elección libre y harás que en la próxima se peleen por hacerlo mejor.
  • La experiencia puede aportarse no sólo en forma de puntos para mejorar las habilidades y atributos del personaje, también pueden ser otro tipo de elementos como un personaje no jugador, un objeto de equipo deseado o un contacto de utilidad relacionado con el tema que querían.
  • Anima a que amplíen la historia: ya sea creando subtramas o tramas que impliquen a los demás jugadores o aportando información extra a la partida, que enriquezcan la diversión

En resumen, intenta hacer que tus jugadores deseen seguir jugando, que ellos tomen cierto control de la experiencia que se les otorga y otorguen a los demás jugadores, que sepan que al hacer algo van a obtener una recompensa por ello y orientar estas acciones a la solidaridad con los otros jugadores. Genera un poco de competitividad sana entre ellos orientada a su disfrute y al de los otros. Que sientan que además de un rato con los amigos van a conseguir con sus personajes lo que se proponían. 

Y dejo un asunto en el aire, ¿Sistemas de experiencia para los directores de juego? ¿Evaluación de los mismos? Podríamos plantearlo en otro carrusel bloguero. Ale, ¡A divertirse!


domingo, 27 de enero de 2013

< 7 días

Falta una semana.

Una semana para vuestro examen MIR (o cualquier otro EIR, pero hablo por la parte que me tocará) y lo más que puedo hacer es desearos resistencia estos últimos días, que lo mayor ya ha pasado y que ahora simplemente estáis a apenas unos días del desenlace de tan duros meses.

Por mi parte, yo quiero desearos gracias por ser nuestros compañeros mayores. Habéis sido quienes nos han abierto camino yendo el curso por delante de nosotros, diciéndonos qué profesores o qué prácticas eran mejores. Aconsejándonos desde la más inmediata experiencia de lo sucedido. Allanando el camino que luego caminaríamos los siguientes. Y ahí seguís, dándonos vuestra humilde lección incluso estos últimos duros meses. Y allí seguiréis cuando seáis nuestros Rs mayores. Muchos amigos que he conocido estos seis años se presentan el próximo sábado y me alegro mucho por vosotros.

Queda poco para cerrar esta etapa y abrirse otra. No os preocupéis por lo que pueda pasar el sábado: ya es vuestro.

sábado, 19 de enero de 2013

She said, she said



She said "I know what it's like to be dead.
I know what it is to be sad"
And she's making me feel like I've never been born.

I said "Who put all those things in your head?
Things that make me feel that I'm mad
And you're making me feel like I've never been born."

She said "you don't understand what I said"
I said "No, no, no, you're wrong"
When I was a boy everything was right
Everything was right

I said "Even though you know what you know
I know that I'm ready to leave
'Cause you're making me feel like I've never been born."

She said "you don't understand what I said"
I said "No, no, no, you're wrong"
When I was a boy everything was right
Everything was right

I said "Even though you know what you know
I know that I'm ready to leave
'Cause you're making me feel like I've never been born."

She said , she said "I know what it's like to be dead"
("I know what it's like to be dead")

I know what it is to be sad...

domingo, 6 de enero de 2013

Genji Monogatari


"(...) Pero tengo una teoría propia acerca de lo que es este arte de la novela y como nació. Primero, no consiste sencillamente en que el autor haga una narración de las aventuras de otra persona. Por el contrario, la novela surge porque la propia experiencia del narrador acerca de hombres y cosas, ya sea en bien o en mal -y no solamente lo que él mismo ha pasado, sino también los hechos que no hizo más que presenciar o que le fueron contados-, le produjo una emoción tan arrebatadora, que no podría tenerla encerrada más tiempo en su corazón. Muchas veces algo de su propia vida o de lo que lo rodea le parece al escritor tan importante, que no puede soportar que quede en el olvido. Jamás deberá llegar el día -piensa- que los hombres no sepan esto. Esa es mi idea de como surgió este arte.

Evidentemente, pues, el describir sólo lo que es bueno y bello no es lo que concierne al arte del narrador. Por su puesto que a veces su tema será la virtud y entonces podrá jugar con él como le parezca. Pero justamente no es lo menos probable que le hayan impresionado numerosos casos de vicio e insensatez del mundo que le rodea, y con respecto a ellos tiene exactamente los mismos sentimientos que con respecto a las acciones superlativamente buenas con que tropieza: son importantes y hay que guardarlas en las trojes. Así, todo, sea lo que fuere y cuanto suceda en esta vida terrenal y no en algún país de hadas que escapa a nuestro alcance.(...)" 

"(...) Historias comunes son sólo meros registros de eventos, y generalmente son tratados de una sola forma. No dan una visión interior del verdadero estado de la sociedad. Esta, sin embargo, es la verdadera esfera en la que principalmente moran las novelas. Las novelas, son ciertamente ficciones, pero no siempre representan puras invenciones; siendo estas sus únicas peculiaridades, que en ellas los escritores frecuentemente desarrollan, entre numerosos personajes reales, el mejor, cuando desean representar el bien, y el más extraño, cuando desean entretener. (...)"

- Murasaki Shikibu, 978-1014


sábado, 29 de diciembre de 2012

Supercolor 1000 - Primeras pruebas

Admito que mis habilidades como fotógrafo son más bien del montón. De cada 100 fotos, una me gusta y pienso que tampoco es para tanto, sin embargo, no desisto en mi empeño de conseguir alguna que sea, al menos, medianamente bonita.

El experimento con la Polaroid está siendo interesante. Un experimento bastante caro todo sea dicho, a casi 2€ la foto, que me ha hecho que tenga bastante cuidado a la hora de tomar una foto, pero los resultados me están dejando con buen sabor de boca. Los colores que se obtienen y tener el formato físico casi instantáneamente, dan a las fotos un toque único y peculiar. Al principio no sabía muy bien como manejar la cámara y las fotos salen borrosas o con demasiada luz. El invierno y las pocas horas de sol, unido a que no tengo flash, han hecho que no pudiera hacer fotos (o que me controlara), ahora, con un poco de tiempo libre he podido tomar unas cuantas más.

Podéis pegarme por gafapaster y modernito, yo estoy muy contento con mi adquisición y os dejo aquí unas cuantas muestras.







miércoles, 19 de diciembre de 2012

Legendarium de Tolkien

Legendarium es un término puramente tolkendili, ecúmene para los griegos. Es un término que usado para designar el conjunto de tierras conocidas por una cultura pero que para el caso de Tolkien se usa de manera que engloba todos los textos literarios que hablan sobre una mitología concreta o, más específicamente para este autor, sobre la Tierra Media.



J.R.R. Tolkien tenía la intención de dotar una mitología propia a su mundo anglosajón y bebió de numerosas fuentes entre las que destacar la escandinava pero aportó elementos de cosecha propia como fueron los hobbits o su conocida afición filológica como la de crear e inventarse lenguas fantásticas. Esta extensa y laboriosa obra que inició con la publicación de El Hobbit y la trilogía de El Señor de los Anillos (además de algunos poemas) quedó inacabada a su muerte y parcialmente completada con la publicación de los escritos de El Silmarillion y Los Hijos de Hûrin (además de multitud de cartas, y otros libros de ensayo) gracias a su hijo Christopher Tolkien. Pero en mi opinión estas pinceladas sobre la historia de Arda y el subcontinente de la Tierra Media no pudieron ser más acertadas pues dejó numerosos vacíos que no hacen sino engrandecer el mundo que describió: ¿Qué pasó con los magos azules? ¿Eran malvados todos los hombres al sur y este de la Tierra Media o también hubo movimientos de resistencia como en el oeste? ¿Y los enanos? ¿Qué fue de ellos? ¿Y los elfos? ¿No había en otro lugar? ¿Todos marcharon hacia las Tierras Imperecederas?

Cada fan de la Tierra Media tiene su propia Tierra Media, como él la ha construido, con sus misterios y sus elucubraciones. Cada nueva información que conseguimos de este mundo la atesoramos, como si fuéramos exploradores en terreno ignoto; la genialidad de esta obra no reside en la historia en sí, sino en la fascinación que me ha supuesto desde mi infancia, hubo obras de fantasía antes de El Señor de los Anillos y las ha habido después, pero ninguna con la ambición de ésta. 

No hablo de Tolkien y su legendarium tan a menudo de lo que querría (y la mitad de lo que yo querría es menos de lo que la mitad querríais), pero me pasaría tardes enteras maravillado entre estas fantasías. Así que habla, amigo, y entra, que estoy siempre dispuesto a ello, desde los salones de Khazad-Dûm hasta las terribles planicies de Mordor pasando por los bosques de Beleriand o las Montañas de Nubladas.

Entrada dedicada a @CristinaRFV, @Menelwencilla y @Manduaper. Por compartir la afición "tolkendili".

lunes, 17 de diciembre de 2012

Locos por vivir

“Las únicas personas interesantes para mí son las que están locas, locas por vivir, locas por hablar, locas por ser salvados, deseosos de tener todo a la vez, los que jamás bostezan ni dicen cosas intrascendentes, sino que arden, arden, arden, como esas fabulosas velas romanas que explotan como arañas entre las estrellas para dejar una luz azul central que al explotar hace que todo el mundo quede boquiabierto y exclame: ¡Ahh!” 
- Jack Kerouac


viernes, 14 de diciembre de 2012

Un viaje inesperado

Hoy es el día:


Far over the misty mountains cold
To dungeons deep and caverns old
We must away ere break of day
To seek the pale enchanted gold.
The dwarves of yore made mighty spells,
While hammers fell like ringing bells
In places deep, where dark things sleep,
In hollow halls beneath the fells.
For ancient king and elvish lord
There many a gloaming golden hoard
They shaped and wrought, and light they caught
To hide in gems on hilt of sword.
On silver necklaces they strung
The flowering stars, on crowns they hung
The dragon-fire, in twisted wire
They meshed the light of moon and sun.
Far over the misty mountains cold
To dungeons deep and caverns old
We must away, ere break of day,
To claim our long-forgotten gold.
Goblets they carved there for themselves
And harps of gold; where no man delves
There lay they long, and many a song
Was sung unheard by men or elves.
The pines were roaring on the height,
The winds were moaning in the night.
The fire was red, it flaming spread;
The trees like torches biased with light,
The bells were ringing in the dale
And men looked up with faces pale;
The dragon's ire more fierce than fire
Laid low their towers and houses frail.
The mountain smoked beneath the moon;
The dwarves, they heard the tramp of doom.
They fled their hall to dying -fall
Beneath his feet, beneath the moon.
Far over the misty mountains grim.
To dungeons deep and caverns dim
We must away, ere break of day,
To win our harps and gold from him!


martes, 4 de diciembre de 2012

El Puente de Alcántara


Hace ya muchos años que leí este libro, tres personajes: un médico judío sevillano, un hidalgo cristiano castellano y un poeta musulmán andalusí en el perfecto y desconocido mosaico que fue la Península Ibérica en el siglo XI: las taifas de Sevilla, Badajoz, Mérida, Toledo, Zaragoza y Granada; el rey Alfonso VI y el reino de León, el Condado de Castilla, la nobleza aragonesa levantisca y el reino de Navarra. Poner de manifiesto que los reinos del norte empequeñecían ante la grandeza de las ciudades del sur pero que se engrandecieron y alimentaron su cultura a través de ellas. Reyes cristianos se aliaban con los gobernantes musulmanes, los judíos formaban vivían en esa Sefarad e hicieron de la península su casa. Lejos quedaban las conquistas de los musulmanes y eran habitantes de pleno derecho de los terrenos que muchos siglos atrás habían sido el Imperio Romano (la dominación visigoda no cuenta, esos no sabían lo que era gobernar Hispania).


Un clima de caos y conflictos pero también de libertad pues es en los momentos en los que nadie ostenta un poder supremo cuando otras fuerzas cobran más importancia y crece una fuerte cooperación entre distintas culturas que se enriquecen mutuamente. Fueron las primeras cruzadas, normandos y franceses junto a otros reinos cristianos y el desmantelamiento de la riqueza cultural del mundo de Al-Ándalus a manos del Imperio Almorávide, que puso en jaque a estos estados cristianos y los unificó contra el "enemigo común" y fue entonces cuando todo esto se perdió. La dicotomización y la rivalidad abrió un muro norte-sur que aún persiste hasta nuestros días.

Si hay un libro que hizo que me enamorara de la historia, sin duda fue este. Abrió una puerta que será difícil de cerrar.

* * *

-Eso es lo que tú dices, Muhammad -contestó Ibn Ammar-. Tu hijo comparte mis puntos de vista; eso es lo que lo ha puesto de mi parte. Es demasiado inteligente para dejarse influenciar.

-¡Has intentado engatusarlo con tus malditos versos! -gritó el príncipe, con creciente furia.

-Un pequeño poema, Muhammad, sólo dos o tres versos -replicó Ibn Ammar, pero el príncipe lo interrumpió de un grito.

-¿De dónde sacaste las cosas para escribir? ¿Quién te dio el papel? ¿Quién?

-¿Qué importa eso, Muhammad? -respondió Ibn Ammar.

-¡Quiero saberlo! -gritó el príncipe-. ¡Quiero saberlo! -La voz le salía chillona de rabia, e Ibn Ammar comprendió de repente que aquella rabia ya no era fingida. Ya no era una pose, no era un papel estudiado. Era la misma furia que Ibn Ammar le había visto una vez, cuando eran jóvenes, en Silves, y al-Mutamid llamó al verdugo. El hijo del príncipe, con su rostro campechano, ardiendo en celos porque la bailarina a la que amaba con delirio, aunque estaba sin duda a su disposición, a sus espaldas se entregaba a su amigo, más afortunado. La envidia del príncipe, pequeño y regordete, hacia el alto y joven poeta que tenía a su lado, que siempre atraía todas las miradas, escribía los mejores versos y sabía hallar la respuesta más ingeniosa.

¿Había estado alguna vez su amistad, incluso en las épocas más felices, libre de esas tensiones, producto de la diferencia social y ahondadas aún más por el abismo que existía entre el talento del uno y del otro, y por sus evidentes diferencias físicas? Desde el principio, habían sido demasiado distintos para ser amigos. El príncipe, que quería ser todo lo que encarnaba Ibn Ammar y lo tomó por amigo para así, como mínimo, poder estar cerca de su sueño, y el insignificante poeta que ansiaba el poder y sólo podía participar en él a través de ese amigo. ¿No había sido obvio que esa amistad tenía que fracasar? ¿No había sido evidente que el uno, que sólo podía construir sobre su poder ilimitado, volvería algún día ese poder contra el otro?
Ibn Ammar escuchaba los gritos del príncipe. Su voz rebotaba con tal intensidad en la bóveda que Ibn Ammar apenas entendía sus palabras.

-¡Dime quién escribió esos malditos versos! ¡Dime si lo hiciste tú! ¡Dímelo!

¿No eran esas las mismas preguntas que le había hecho hacía ya dos años, inmediatamente después de su llegada a Sevilla? Las mismas absurdas preguntas sobre el autor de aquel denigrante poema que había terminado definitivamente con su amistad. ¡Qué delgada debía de ser la coraza del honor del príncipe, si bastaban unos pocos versos calumniantes para afectarlo! ¡Qué débil era al-Mutamid, qué inseguro de si mismo, qué insignificante, bajo esa conducta ampulosa!

-¡Dime si tu escribiste esos versos! -gritó el príncipe-. ¡Quiero saberlo! ¡Dímelo! ¡Quiero saber la verdad!
-Ya es demasiado tarde, Muhammad -respondió Ibn Ammar en voz baja-. Aunque te dijera la verdad, no me creerías.
- ¡Dímelo! -gritó el príncipe- ¡Dime la verdad!
Iba Ammar lo miró sonriendo.
-Es lo que tú supones, Muhammad -dijo.

Vio que el príncipe se estremecía y se ponía rojo, como si una vena le hubiera estallado en la cabeza. Vio que estiraba el brazo y buscaba a tientas el hacha. Todavía no sentía miedo.

Entre el remolino de imágenes y jirones de recuerdos que le vinieron a la mente se encontraba también aquella inquietante historia que una vez le contara su padre sobre Abd-ar-Rahmán an-Nasir, el gran califa de Córdoba, quien en su lecho de muerte, tras vivir setenta años, cincuenta de ellos gobernando Andalucía en la guerra y en la paz, cogió su diario y contó los días de completa felicidad de que había gozado en toda su vida. El califa había llegado a contar catorce.

Iba Ammar pensó en los días de completa felicidad de que había gozado él. ¿Cuántos habían sido? ¿Bastantes para una vida de cincuenta y cinco años? ¡Cuántas cimas, cuántos abismos! Suficiente de ambas cosas, que, además, eran inseparables. ¡Una gran vida! Nunca había necesitado depositar sus esperanzas en el paraíso. Nunca se había dejado llevar por el miedo al infierno. Había vivido. Ahora veía la muerte ante sus ojos. ¡Qué muerte tan tonta!

No hizo el menor intento de esquivar el hacha. No tenía miedo. Ni rastro de miedo.

- El Puente de Alcántara, Frank Baer

miércoles, 28 de noviembre de 2012

Potenciales de acción: pensamiento, latido y peristaltismo intestinal - Participación universitaria

Por deformación académica titulo este artículo, de carácter muy personal, que trata sobre algo de lo que se ha hablado en multitud de ocasiones. Pero me apetecía hablar de ello dándole el enfoque de mi -escasa- experiencia y contando un poco lo que estos casi seis años de universidad han supuesto para mí en este aspecto que paso ahora a desarrollar: la participación de los universitarios.


@Josancio mencionó hace un par de años una frase que quedó grabada en mi mente quizás para siempre y es su tristeza ante el decaimiento y final abandono del Aula de Cultura de la Facultad de Medicina, cuyo miembro final fui yo, producto de una ineficiente renovación de los miembros que paulatinamente fueron abdicando en pos de otros objetivos personales (estudios, MIR, representación estudiantil, etc.). El objetivo de un Aula de Cultura, según él, es proporcionar corazón a la Facultad de Medicina, que no se convirtiera simplemente en un sitio donde los estudiantes iban a estudiar, tomar apuntes y marcharse a su casa. Durante mis tres años en activo pude organizar partidas de rol, organizar inmunerables ciclos de cine, excursiones, clases de dibujo, sesiones de fotografía, jornadas lúdicas, conciertos "Fonendorock", viajes y un largo sinfín de actividades de las que me siento orgulloso y que ante mi marcha a "er Varme" (fuera del centro neurálgico universitario de la facultad de medicina que es el Macarena) y la ausencia de más miembros cayeron en un paulatino olvido. Existen otras organizaciones como AJIEMS (Asociación Juvenil Internacional de Estudiantes de Medicina de Sevilla) y la labor de la DAFMUS (Delegación de Alumnos de la Facultad de Medicina de la Universidad de Sevilla) que han sabido suplir de esta ausencia de latido a su manera, hipertrofiando lo que denominó como cerebro y yo denomino "pensamiento" en este artículo. Dejó de lado el apartado lúdico que caracteriza a las aulas de cultura, centrándose en aspectos no menos importantes (yo diría que más incluso) como son diversas actividades formativas o la representación estudiantil. Pero las actividades de ocio que normalmente se organizaban en el aula dan una cohesión y vitalidad a una facultad ya bastante muerta per sé y que no se concibe como un lugar de intercambio de ideas, cooperación, solidaridad y participación que supone la universidad. Echo de menos un sitio donde personas con diferentes intereses se coordinen para llevar a cabo proyectos que saquen de la aburrida rutina estudiantil para crear un ente que a veces se me antoja misterioso como es una actividad organizada por alumnos.


Puede parecer trivial, pero la ausencia de este tipo de actividades guarda relación con la actitud de alumnos y profesores donde su formación pasa simplemente por dar/recoger la lección de turno sobre fisiopatología de la insuficiencia cardíaca y "a otra cosa, mariposa". Que conste que digo recoger porque las clases son un continuo ejemplo de monjes copistas que se dedican a recoger con todo lujo de detalles lo que los dictados de la "fuente incuestionable de conocimientos" que es el eventual profesor. Esta dinámica es pésima, los alumnos lo saben, hay que acercarse a una clase a partir de 3º de carrera para ver la ausencia paulatina de alumnos en las tediosas clases, más aún en esta época de las ciencias de la información, donde la información está accesible para aquellos dispuestos a usarla. Ese modelo basado únicamente en la figura de autoridad para la transmisión del conocimiento podría valer para el medievo, ahora ya no.


He oído a muchos profesores decir que se está perdiendo el talento, la motivación, las ganas de aprender; que la gente no participa, que la universidad es un sitio frío lleno de alumnos ahogados entre montañas de apuntes y profesores subidos a un pedestal, sordos a las pocas voces -apagadas- de algunos estudiantes que intentan revelarse pero acaban siendo consumidos por esa titánica e inexorable rutina. Una manera perfecta de apagar la participación en las aulas y perder así la posibilidad enriquecedora que supone entablar este tipo de relación.



Los mejores y digo MEJORES (en mayúscula, negrita y subrayado) momentos que he vivido en esta facultad, los que más me han ayudado a crecer como persona y los que más me han enseñado ha sido aquellos en los que yo mismo me he visto involucrado, desde proyectos tan "grandes" como fueron las jornadas culturales, pasando por otros de carácter más personal como lo han sido las obras de TroTeaTro hasta nimieces como irse de excursión con compañeros a los que no conocía, sin dejar de lado las exposiciones y trabajos de clase (porque nunca olvidaré la prevención de la brucelosis o los tics infantiles) así como el paciente con fibrilación auricular al que el residente me dejó hacerle la historia o las semanas organizando prácticas o clases perdidas como delegado, en los que hay que poner de acuerdo a alumnos y profesores y que me han enseñado mucho de las personas y de mí mismo.


El nerviosismo los minutos antes de empezar una obra de teatro de la que eres actor, el terror que producen los fallos técnicos de ese cable mal colocado para que se escuche el audio de la película, e incluso la crisis de ansiedad el día antes de un examen son sentimientos que se viven negatividad en ese momento, pero más tarde sufren una especie de transformación hacia la satisfacción. Lástima que muchos se queden en este último.

Este periodo universitario se acaba (quedan algunas cosas pero se acaba para mí) y yo siento algo que comentó @jrlr en su discurso de bienvenida a los de 1º este año, que "la universidad ha pasado por mí y no simplemente he pasado por la universidad". Siento que esta manera de ver las cosas es la que me ha hecho ser quien soy y, sobre todo, lo que hago. Soy una persona normal y corriente pero he conseguido hacer cosas cuyos resultados me han sorprendido y más de uno se sorprendería de lo que es capaz de hacer  si se lo plantea, de lo que puede cambiar su alrededor si está dispuesto a ello. Cada día lo veo, por ejemplo, en los apuntes que hacen mis compañeros del banco de apuntes: bien estructurados, con un contenido basado en las fuentes bibliográficas y redactados de forma que muchos libros didácticos palidecerían, es asombroso lo que podría hacerse si el sistema fuera de otra manera.


Da pena pensar que la universidad se convierta en esto, en diapositivas leídas y copiadas, sin un diálogo de mentes, convirtiendo el saber académico en poco más que el producto de un peristaltismo intestinal lento y pesado.

Esto es, aunque sea casi al final de esta etapa, mi reivindicación personal a que participéis. Podréis cometer fallos -aprenderéis de ellos-, podréis tener grandes victorias -las disfrutaréis-, pero siempre os llevaréis ese recuerdo imborrable de haber tomado parte en algo, aunque sea de forma de forma minúscula, y eso, no se paga ni con las tasas de matrícula más altas que os podáis imaginar. Concluyo con una frase atribuida a ese chinojaponés que inventó la confusión.

Dime algo, y lo olvidaré.
Enséñame algo, y lo recordaré.
Hazme partícipe de algo, y lo aprenderé.